Mandalas
Hace ya tiempo que conocía la existencia de los mandalas, asociados a la práctica de la meditación. Pero nunca me había planteado el hecho de meditar pintando mandalas...
El sábado en el Salón del Libro mi amiga Afri y yo nos encontramos con un stand repleto de libros de mandalas para colorear, con muy buena pinta. Y bien, como en Internet hay de todo, una se pone a buscar... y acaban saliendo para descargar, por supuesto.
Esta semana me pondré cuando tenga ganas de pintar y no me apetezca dedicarme a la marina que estoy haciendo al pastel.
Ya os contaré qué tal la experiencia.

El mandala es un círculo ?mágico? con efectos relajantes que actúa sobre nosotros armonizando nuestro mundo interior con el exterior. Estos efectos se consiguen a través de la meditación mandálica o bien a través del dibujo de mandalas personales, donde además se da rienda suelta a la creatividad. Los mandalas están inspirados en la naturaleza, reproducen sus simetrías y sus colores en una estructura con forma de círculo, el patrón mandala por excelencia. Es la forma geométrica más perfecta, usada durante milenios para ilustrar la totalidad y la verdad. Se puede decir, que hay tantos mandalas como individuos en el mundo y, sin embargo, en esencia, todos son iguales.
