sábado, octubre 16, 2004

Inauguración

Es evidente. El título lo dice todo. Hoy hacemos la inauguración oficial del piso. Es decir, que no voy a extenderme porque aún hay mucho que preparar! Pánico! XD

Y espero, no, estoy firmemente convencida, que en breve estrenaré nuevo trabajo, uno que se adecúe más a lo que soy capaz realmente. Con dos ovarios. Ya basta de autocompasión, basta de falsa modestia, basta de desinflarse a las primeras de cambio. Vamos a ello. Todo aparece cuando tiene que aparecer y si lo buscas de verdad. Como bien decía Impe, es cuestión de actitud. Porque yo lo valgo.

lunes, octubre 11, 2004

Los Rescatadores en Gatolandia

Visto que no podía encontrarle hogar y que mi madre no la quería ya más en casa, hace unas semanas decidimos traernos al piso, pese a que se supone que no podemos tener animales, a la Peque, a Freya, a la gata más loca y a la vez más adorable de este lado del país.

Pocos de vosotros conocereis su historia, supongo. Fue una gata encontrada hace un año en un Seat Ibiza, entre el radiador y la tapa del capot, cuando el automóvil llevaba dos horas en marcha, y el bicho rondaba los cinco o siete días de existencia. Milagrosamente, pese al calor y los humos y la corta edad, sobrevivió. Pasó por varias casas en Girona, y acabó alojada conmigo, mi madre y la gata de ocho años que era dueña y señora del hogar materno.

Pues el animalito ya se había hecho a la casa, tenía sus rincones preferidos y le gustaba salir al repecho de las ventanas exteriores a cotillear el vecindario.

Y ayer por la mañana, después de desayunar, la gata no aparecía. Buscamos por todas las habitaciones, la llamamos, hicimos ruidos diversos... y nada. Salimos a la calle por si rondara por los alrededores, miramos en los patios delantero y trasero de la vecina de abajo... nada. Pasaron las horas, era domingo, queríamos ir a dar una vuelta, pero quien salía de casa cuando estábamos pendientes de escuchar un maullido lastimero en la puerta de entrada, maullido pródigo y hambriento?

A primera hora de la tarde creimos captar un destello de tricolor unos tejados más allá, y nos asomamos al ventanal del lavadero, que da al patio trasero de la susodicha vecina, y a otra casa baja. Y al llamar de nuevo por si había suerte y era la nuestra la que rondaba por terrados ajenos, oí un ligero maullido que procedía de abajo...

Se ve que nuestro aguerrido animal había optado por explorar desde el lavadero, pasando al terradito del techo del lavadero de abajo y de ahí al pequeño patio... y estaba tan acojonada que no sabía cómo volver XD

Ahí vino el trabajo de los rescatadores, descolgando una toalla para que se agarrara, luego bajando el transportín atado a una sábana a ver si entraba y podíamos subirla... al final tuve que descolgarme yo, en mi primer y pleno allanamiento de morada, a pillar al animalito y lanzarlo hacia el terradito, desde donde lo lanzaron al interior de la casa. Por suerte, no me fastidié nada en la odisea de bajar y subir, lo que es de agradecer.

La gata también estaba ilesa, pero ha sido castigada sin salir, obviamente. Sobre todo, por el mal rato previo al rescate que nos hizo pasar.

Nota: Bernardo y Bianca lo hubieran tenido más fácil si la vecina hubiera estado en casa, obviamente... pero no hubiera tenido tanta gracia el asunto XD