lunes, enero 10, 2005

Angoixats per l'estatus

Por norma general, y desde hace algún tiempo, no veo la tele. Prefiero leer un libro en lugar de apoltronarme en el sofá contemplando la pantalla. Pero ayer, supongo que después del empacho de tragarme quince libros de Robert Jordan de un tirón (sí, Impe, me los he leído), decidí que para acompañar la cena iba a ver que daban por ahí. Hice algo de zapping, hasta que al final unas frases de lo que parecía un documental en el Canal 33 me engancharon. Pillé el programa ya empezado, aunque lo que vi y escuché valió la pena.

Me he ido a la página del canal a ver que contaban, y os lo transcribo.

"Angustiados por el estatus" es una miniserie producida por el famoso filósofo Alain de Botton, basada en su libro "Status anxiety" y formada por 3 capítulos de 50 minutos cada uno. La miniserie se estrenó hace pocos días en el Channel 4 de Gran Bretaña.
Esta producción televisiva se construye a partir del deseo generalizado de la sociedad de hoy en día de querer 'ser alguien' , de 'triunfar en la vida', tener éxito y sentirse ganador. Según De Botton, no hay miedo más extendido que la sentirse fracasado o ser visto como un perdedor, y esta es la tesis de base de su nuevo trabajo televisivo.
Durante los tres capítulos que se emitirán, De Botton se sumerge en fuentes diversas, desde la filosofía hasta la religión, pasando por la historia, el arte, la literatura y las corrientes estéticas, para descubrir porque somos como somos.
La producción televisiva de "Angustiados por el estatus" nace del libro de De Botton "Status anxiety" , publicado este 2004 por la editorial Taurus. Las páginas del libro son un retrato y una reflexión sobre la ansiedad que vive la gente para poder subir constantemente de categoría, para ser "considerados una persona con éxito, un ganador con dignidad que se merece ser respetado". Según De Botton, "el miedo más grande de las personas es que los otros te consideren un perdedor, un fracasado". Este tipo de ansiedad empieza cuando comparamos nuestros triumfos con los de los demás. Y el filósofo dice que la solución para no preocuparnos de esta continua obsesión de "subir de categoría" sería pensar más a menudo en la muerte (...)

Como decía una señora que había sido representante artística y se había dedicado sólo al trabajo hasta que le diagnosticaron un cáncer de mama, momento a partir del cual optó por priorizar sus relaciones interpersonales y a sí misma, "lo que cuenta es mi experiencia de vida, no lo que los otros piensen de ella". No puedo estar más de acuerdo con ella.

domingo, enero 09, 2005

De la materia de los polvorones, la melatonina y otros traidores

Ya estamos a diez de enero. Han llegado las rebajas, como siempre después de las fiestas navideñas, por si no te has quedado bastante arruinado con todas las compras y regalos y comidas de rigor.

Y decido comprarme un par de jerseys, porque algunos de los que tengo ya piden una jubilación digna. Entonces viene el llanto y el crujir de dientes... sí, la talla que suelo usar me cabe, pero o son imaginaciones mías o de repente hay más tetas, más tripa y más chicha en los costados. Me miro en el espejo del probador y desgraciadamente es cierto. Sí, también han aumentado el culo y las caderas, pero las piernas se mantienen igual. Claro, la grasa que antes decidía que ese era un buen lugar para pasar el crudo invierno ha optado por emigrar hacia las alturas visto que las subidas a mi casa aún mantienen el poco músculo que conseguí en el buen tiempo...

Se ve que a partir de octubre decidieron conchabarse los elementos, y así me veo ahora... Analicemos los factores:

Punto primero: trabajo sedentario. Desde mediados de octubre, mi ejercicio promedio se redujo a de casa al metro, del metro a casa, de la silla al escaner y del escaner a la silla. No te mueves, no hay músculo. No hay músculo, la grasa se emociona. Curiosamente, el músculo pesa más que la grasa y consume más energía que ésta... por eso, a más músculo, más energía se gasta y menos opciones para que la grasa se acumule.

Punto segundo: no es lo mismo cocinar para una que cocinar para dos. No es lo mismo cenar un yogur y una pieza de fruta o similar que comer platos elaborados... Ergo, a más ingesta de calorías, más chicha.

Punto tercero: si vuelves a incorporar a tu dieta habitual las patatas fritas, la bollería, el chocolate, y otros asesinos lentos y taimados de la industria alimentaria y ya en las fiestas navideñas, lo más semejante a materia explosiva de que están hechos los polvorones (azúcar y grasas prácticamente en estado puro)... ¿qué quieres, hija mía?

Punto cuarto: la melatonina. Esa hormona mágica. Que mejora los problemas nutricionales, que evita los problemas anímicos, que sin ella se engorda... Ah, claro, pero la preciosa moleculita sólo ve estimulada su producción con la luz del sol... y claro, en otoño vamos reduciendo las horas de luz solar ya bestialmente, ... y si le sumas trabajar las pocas horas que en esa época puede haber luz natural metida en un almacén que es como un zulo delante del ordenador sin una puñetera ventana ni agujero al exterior, pero joder... ¿qué quieres, mundo?

En resumidas cuentas, que el aumento de volumen ha sido debido a factores ajenos a mi voluntad (¿cuela?). Ahora aplicaremos la voluntad para todo lo contrario. Ahí es donde la voluntad se la juega.

Cuanta razón tiene...

Antes de escribir sobre alguno de los temas que tenía en mente, os posteo esto que he encontrado weblogueando por ahí...

Sabes que ya estás en el 2005 cuando...

1. Accidentalmente metes tu contraseña en el microondas.
2. No has jugado al solitario con cartas de verdad hace años.
3. Tienes una lista de 15 números de teléfono para localizar a una familia de tres personas.
4. Envías un email a la persona del despacho de al lado para ir a tomar café.
5. Tu razón para no permanecer en contacto con tus amigos o familiares es que no tienen dirección de correo electrónico.
6. Llegas a casa después de un largo día de trabajo y sigues contestando al teléfono como si estuvieras en la oficina.
7. Cuando haces llamadas de casa marcas "0" para coger línea exterior...
8. Te has sentado en el mismo puesto de trabajo 4 años y has trabajado para tres empresas diferentes.
10. Aprendes acerca de la redundancia con las noticias de la noche.
11. Tu jefe no tiene la habilidad para hacer tu trabajo.
12. Estás abriendo tu propia puerta y usas el móvil para ver si hayalguien en casa.
13. Todos los anuncios de televisión tienen una dirección web en la parte inferior de la pantalla.
14. Salir de casa sin el móvil es ahora motivo de pánico y das la vuelta para volver y cogerlo.
15. Te levantas por la mañana y te conectas a internet antes de tomar tu café.
16. Inclinas la cabeza a un lado para sonreir. :)
17. Estás leyendo esto asintiendo con la cabeza y riendo.
18. Incluso peor, sabes exactamente a quién vas a reenviar este mensaje.
19. Estás demasiado ocupado como para no darte cuenta de que no hay número 9 en la lista.
20. Actualmente recorres hacia arriba tu pantalla para comprobar que no había número 9 en la lista.
Y AHORA TE ESTAS RIENDO DE TI MISMO.

Lo cierto es que me he reído un buen rato... ^_^