La huida de Alcatraz
Es insufrible. No puedo más. Cada día pienso que voy a explotar, y aún consigo aguantar otro. Hasta que algo en mí diga basta. Hace algo más de un mes me sentí aliviada y en cierta parte contenta porque me ofrecieron un contrato de seis meses en la empresa en la que ya llevaba un tiempo por ETT. A priori, eran las mismas condiciones, sólo que en lugar de estar las ocho horas de grabadora de datos, iba sólo a dedicar cuatro a esa tarea y las otras cuatro a estar arriba, ayudando en la recepción de muestras biológicas. Pensé, bien, es una tranquilidad, trabajo estable al menos por un tiempo, y lo más cerca que he estado de lo mío desde que dejé la Facultad.
Y una mierda.
Sí, soy consciente de que soy un culo de mal asiento. Que soy inquieta, que me aburre la rutina, que no me he mantenido en un mismo trabajo nunca más de año y poco. Quizá porque aún estoy buscando algo que me dé más que un sueldo para ir sobreviviendo. Quizá porque creo que me merezco otra cosa que no sean curros basura. Y no, no exclusivamente porque le haya dedicado cinco años a una carrera, y haya estado haciendo el doctorado, y me haya sacado un master, y acumule formación en cursos y cursillos por doquier. Si hago eso es porque me gusta aprender.
Creo que me merezco otra cosa porque soy BUENA, joder. Paso de hacer uso de falsa modestia. No soy perfecta ni pretendo serlo, pero a nivel profesional sé dónde están mis puntos fuertes. Soy inteligente, ágil mentalmente, con memoria, con creatividad, facilidad de aprendizaje, comprometida y responsable con lo que hago, con una capacidad de adaptación y un rendimiento más que considerables, con criterio, dispuesta a ayudar y enseñar a los que lo necesiten, y con un alto grado de sociabilidad y aptitud para trabajar de coña tanto en equipo como en solitario. Sí, de acuerdo, no soporto la repetición ni la monotonía, pero eso no debería ser malo en un trabajo con cara y ojos. Impe, tú que te dedicas a los RRHH, a ver si me sabes decir qúe coño falla.
Y con todo lo que sé que valgo, ahí estoy. Y mis motivos de necesitar el cambio no son pocos...
- Porque el tipo de contrato y el sueldo son una asquerosidad. Firmé un contrato con categoría de auxiliar de ayudante, algo así como auxiliar de fregaplatos, cuando ni tan siquiera hay ayudantes en la sección. Creo que es el nivel más bajo en el que he estado nunca. Y el sueldo, en relación a las horas trabajadas y a la labor desempeñada, es ínfimo. Ahí sí que estoy segura de que es lo que menos he ingresado. Pero sí he llegado a cobrar más de teleoperadora en Madrid, o trabajando cinco horas en el Forum, y eran curros mucho más agradecidos! Es que no llega ni a 900 euros al mes...
- Porque son unos mentirosos, porque les importa una mierda la gente que trabaja para ellos. Ahí no son necesarias explicaciones, y los ejemplos y anécdotas serían demasiadas.
- Porque la formación es nula. Aprendes a base de ensayo y error, de cagadas y broncas enormes... y eso es impensable en un departamento de recepción de muestras de un laboratorio de análisis, y más aún contratando por norma general personal no cualificado, que no tiene ni idea de lo que lleva entre manos.
- Porque las condiciones de seguridad e higiene son aún más nulas y el riesgo para la salud es elevadísimo. En nuestro departamento se reciben, identifican, registran, alicuotan (esto es dividir algo en volúmenes más pequeños), y clasifican para la entrega al resto del laboratorio tooooodas las muestras que llegan. Eso implica que nos pasamos el día manipulando muestras de suero, sangre, orina, heces, semen, esputos, biopsias... con la única medida de seguridad de unos guantes de látex, sin mascarillas, sin campanas extractoras, sin pipetas... cuando te puedes cortar con los cristales de un tubo de sangre que ha llegado roto, cuando te puede salpicar en la cara la orina que estás pasando de un tubo a otro... es un riesgo ENORME en el momento en que gran parte de las muestras provienen de pacientes posiblemente portadores de enfermedades infecciosas... y la limpieza en la sección es mínima, poco más que un poco de lejía y recoger los cubos de la basura... es para estremecerse...
- Porque la responsabilidad es alucinante. No sólo te estás jugando tu propia salud, sino que estás jugando con la salud de otras personas. Porque etiquetar mal una muestra, confundir o extraviar un tubo... puede llevar a un mal diagnóstico, a unas conclusiones equivocadas... y eso puede conducir a un tratamiento erróneo, cuyas consecuencias más vale no imaginar...de lo más light que puede suceder es que te aconsejen un aborto porque tu hijo padecerá síndrome de Down... cuando en realidad se han mezclado muestras y tu hijo nacerá sano...
- Porque el estrés es insoportable. No es lógico que siendo un auxiliar de ayudante haya bajas por depresión, crisis de ansiedad, migrañas y parálisis oculares generadas por los nervios, angustia constante, tensión... generalizadas en un equipo de unas 20 personas. No es normal que salgas del trabajo a las cuatro de la tarde y lo único que tengas ganas es de llegar a casa y quedarte tirada en el sofá...
- Porque el trabajo realizado es en sí monótono y repetitivo. Consiste en identificar las muestras, registrarlas en el sistema, alicuotarlas y distribuirlas y clasificarlas para las diferentes secciones. Todo el rato lo mismo, todos los días lo mismo. Con incidencias, sí. Con toda la responsabilidad y el riesgo, también. Sin creatividad, sin criterio, sin motivación. Y ahora con el sistema nuevo que acaban de implantar, ya es lo más parecido a una cadena de montaje de una fábrica. Ahora sólo vas a desempeñar un tipo de función, o sea que lo más probable será que te pases el puto día haciendo alicuotas, y acabado con la pituitaria impregnada de meados varios. Y no te muevas de tu sitio. Y no hables con las compañeras, que romperás la cadena. Aaarghhhhhhhh!
Y aún podría seguir, pero creo que con esto es suficiente para que me entendáis...
Y cada día mirando Infojobs, y cada día pendiente del teléfono... porque es que además no tienes ni fuerzas ni ilusión para una búsqueda más activa...
