martes, noviembre 09, 2004

Estaba escuchando Celtas Cortos...

Hoy me cambio de vida
como lo hice ayer mismo y anteayer
Voy a empezar de cero
y en La Habana te espero tomando ron.

Siempre está la esperanza, amor,
acechando en la esquina del corazón
de una vida en la playa
baile, hierba y ron.

Y la luna,
que esta noche nos fía otra vez más,
nos invita a otro trago de libertad,
la esencia de la risa.

Y la luna,
que esta noche nos fía otra vez más,
nos ofrece la mano para escapar
y a gozar de la vida.

Vida para beber
Vida para jugarla y apostar
Vida para gastar
sin contraindicaciones para gozar.

Otro río que se ríe del frío en el corazón.
¡Qué subidón de Son!
Qué ataque de anarquía en el corazón.

Que si sale la luna
me dirá que te robe el corazón
o lo tomo prestado
o tú me lo regalas sin condición.

O me quedo en tu puerta
o te invito a mi cama y a una canción
colorín, colorado,
y el cuento se ha acabado
y ya me voy.
Me voy...

Me voy, sí. Me iré. Pero no a La Habana. Cerquita sí. A Costa Rica, el mayo del año que viene.

Después de cumplir 30 años, justo después.

Y justo después de casarme, o sea que no os preocupéis que no me iré sola.

¡Pura vida! , como dicen los ticos.


PD. Entre curro, la casa y los preparativos, supongo que se perdonará que no escriba tanto, ¿no? Ya, Txapu, sé que tú no me perdonas, ya escribiré más, jo...