miércoles, septiembre 08, 2004

El viento del cambio

En Chocolat, una jovial y misteriosa Juliette Binoche se veía arrastrada por el viento del cambio, llevando de la mano a su hija y sus bombones, y en la cara una sabia sonrisa.

Estos días, el viento ha soplado en Barcelona con fuerza, literal y metafóricamente. Rumbos que preveía próximos pero aún medianamente pausados, se han precipitado aceleradamente ante mis ojos. Y he agarrado la oportunidad al vuelo, porque se ha presentado cuando debía hacerlo.

Tengo miedo, sí. Mentiría si dijera lo contrario. No es miedo a estar tomando las decisiones equivocadas. Sé que son las correctas, en el aquí y en el ahora. Eso mismo es lo que me da vértigo, esa certeza. Y el gran cambio que voy a llevar a cabo, porque esta vez no es una huida sino un camino nuevo.

Voy a estar desconectada seguramente un par de semanas. Hasta disponer de linea ADSL en el nuevo piso. Estoy empacando estos días. No pensé que tenía tantas cosas... Espero que pese a todas las pertenencias, seamos capaces de construir un espacio para los dos que brille y nos ilumine en el día a día.

Deseadme suerte.