Puse rumbo al horizonte
y por nada me detuve,
ansioso por llegar
donde las olas salpican las nubes,
y brindar en primera fila
con el sol resucitado,
sentarme en la barandilla
y ver qué hay del otro lado.
Un carrete de diapositivas. La tarjeta de 64 Mb llena. Y sólo esta tarde. Cuando no estaban desplegadas gavias ni juanetes ni pericos ni foques, cuando todo el velamen estaba recogido. Mañana llegará el llanto y el crujir de dientes...
Hoy visité el Stad y el Palinuro. El buque escuela italiano es pequeño en comparación con el nuestro o con el polaco, pero es una verdadera preciosidad. Los marineros, majísimos, sobre todo los españoles ;)
La ronda de hoy ha incluido un fantástico helado, una visita a Santa Maria del Mar (con el Ave Maria cantado incluido, una gozada) y una ceremonia de hermanamiento de tripulaciones y pueblos, llamada Gents del Mar, en la cual se ha vertido al Mediterráneo en un despliegue mitológico y acrobático considerable las aguas de todos los océanos.
Mañana o pasado intento un resumen más detallado. Hoy aún estoy con la babilla... Procuraré subir algunas de las fotos donde sea.
Va por ustedes, marineros. No saben lo que se están perdiendo.
