domingo, mayo 16, 2004

Hoy puede ser un gran día...

Y mañana también

Si sientes la brisa en tu piel. Si los únicos sonidos que oyes son el arrullo de las palomas, las llamadas de los vencejos, los gritos de las gaviotas y el piar de los gorriones... es un domingo de mayo. Un domingo de sol. Un domingo, a primera hora de la mañana, en Barcelona. Sentada en la hamaca, en la terraza, con una gata en la falda y tomándome un zumo de naranja recién exprimido...

Y ahora suena Serrat en mis altavoces, mientras escribo. Uno de mi calle me ha dicho que tiene un amigo que dice conocer un tipo que un día fue feliz... ¿y por qué no? Y dicen que creció de tal modo que llegó a alcanzar las estrellas, que se sonrió con razón como hacen los bobos sin ella.... Pues sí.

Mis ojos se han abierto a las ocho y media. El despertador estaba a las 10, para pasar el día en el Forum con mi madre, que hoy la invito. Me quedaba hora y media más de sueño. Pero no tenía. He visto el cielo azul, y no pude quedarme en la cama.

Antes no podía con menos de 8 horas de cama. Hoy he dormido unas seis, y estoy como una rosa. Y sin resaca, después de la borrachera de ayer.

Mmmmmm todos los piratas tienen un temible bergatín, con diez cañones por banda y medio plano de un botín que enterraron a la orilla de una playa en las Antillas...

Y en Brasilllllllllllll con Carlitooooooossssssssss, Carlitoooosss Marróoooooooooonnnnnnnnnnnnn saaaaaaaaaaaaaambaaaaaaaaaaa Paseo de Gracia rebosaba. Se desparramaba. Vibraba. Vivía con la gracia y el ritmo del Brasil. El amarillo y el verde destacaban por doquier. 450 mil almas, para demostrar que Barcelona siempre se lanzará a la calle, para el duelo y para la fiesta. Y es que somos así.

Hasta que un día temblando en la popa de un velero la encuentran, y traicionando la ley del filibustero, no reclaman el rescate y rehuyen el combate...

Y qué haces si después de la marcha te invitan a cenar? Pues ya hay hambre, y estando multiculturales, marchando una de griego. Cerquita de casa. A ver a mi amigo Manos, Manuel, dueño del restaurante. Manos, no me mientas de nuevo y me digas que la Retsina no lleva alcohoooooooolllllll...... urf, vaya una que llevaba encima... pero había que regar bien el Pikilia Megali, el Soutsoukia... y el Blakava y el Karoditopi..... qué vicio de postres, qué dulzura... y qué borrachera, si se me cayó la cámara digital en el coulis de frambuesa... eso no se lo contéis a mi madre, por favor XD Y qué risas... yo que siempre soy consciente de lo que digo cuando voy contenta, ayer perdía el hilo de la conversación, cual Teseo sin Ariadna... pero qué bien me lo pasé.

Por eso es que a mis amigos, los mido con vara rasa; los tengo muy escogidos, son lo mejor de cada casa... Y brindo por Africa desde aquí, por 23 años de amistad, por nosotras, por la Retsina, por descubrirnos, por el amor, por el sexo, por los griegos, por el sirtaki... y por todos vosotros.

Mis amigos son gente cumplidora, que acuden cuando saben que yo espero; si les roza la muerte disimulan, pues para ellos la amistad es lo primerooooooo

Pum.

Quizá porque mi niñez sigue jugando en tu playa....
Y amontonado en la arena...
que en la piel tengo el sabor amargo del llanto eterno...
a tus atardeceres rojos se acostumbraron mis ojos como el recodo al camino...
soy pintor soy embustero, me gusta el juego y el vino, tengo alma de marinero...
qué le voy a hacer si yo nací en el Mediterráneooooooo

Si un día para mi mal viene a buscarme la parca
empujad al mar mi barca con un levante otoñal y dejad que el temporal desguace sus alas blancas
y a mi enterradme sin duelo entre la playa y el cielo
en la ladera de un monte más alto que el horizonte
quiero tener buena vista
mi cuerpo será el camino, le dará verde a los pinos y amarillo a la genista
cerca del mar porque yo
nací en el Mediterráneoooooooooooo
lailarailailala lailarailailalaaaaaaa