jueves, abril 15, 2004

And the white mare Epona came out of the waters...

Dos días han pasado. Parece que aún estoy allí, y a la vez como si hiciera una eternidad de esos momentos. Ya tengo las fotos, y pese a haber algunas realmente preciosas, no se acercan a todo aquello. No te hacen sentir el sol en tu piel, el viento en tu pelo, las olas rompiendo contra las rocas, el relincho de los caballos y los aromas de las flores. Por si alguien tiene alguna duda, si algún día me pierdo, buscadme en Menorca, entre las gaviotas sobrevolando el mar.

Todavía se me llenan los ojos de azul. Será por eso que hoy voy vestida de azul. Con mi estrella al cuello y mi rosa negra en el pecho.

Y sigo allí, al borde del acantilado, contemplando el Mediterráneo a mis pies, deseando que se me lleve el viento y me zambulla en las limpias aguas, y regresar a mi hogar de sirena.

Espero volver a finales de Septiembre, después del Fórum. Sé que aún se acordarán de mí.